Día nacional por la tolerancia y el respeto entre los pueblos Imprimir
El 24 de abril se conmemora uno de los hechos más traumáticos para la humanidad moderna y, paradójicamente, uno de los menos recordados. Más traumático porque inauguró un siglo de sostenidos deseos de que “nunca más” ocurran este tipo de atrocidades y menos recordado porque justamente el olvido perpetuó sus consecuencias habilitando este terror recurrente para quienes habitamos el planeta: un genocidio.
Un “acto criminal que se completa con la negación sistemática”, ¿te suena? Tristemente sí, a cada une de nosotros porque así opera el terror, intentando que nadie recuerde los hechos para garantizar la impunidad de sus perpetradores. No obstante, reconocemos a un pueblo que junto a su diáspora reconstruyó como pudo las memorias del genocidio y trabajó de manera tenaz para mantener vivas sus tradiciones y su cultura. Así, llegaron a nuestros días no sólo las historias de segregación y persecución que llevó adelante el Imperio Otomano sino además las múltiples resistencias.
El 24 de abril de 1915 marca además del inicio del plan sistemático de exterminio que se cobró la vida de un millón y medio de armenios, el punto de partida de una lucha activa que ese pueblo viene desarrollando desde hace más de cien años por el reconocimiento de la verdad y la justicia frente a la impunidad y el silencio.
En nuestro país, la ley nacional 26.199, sancionada en 2007, dispone que en esta fecha sea declarada “Día nacional por la tolerancia y el respeto entre los pueblos en conmemoración del genocidio del que fue víctima el pueblo armenio y con el espíritu de que su memoria sea una lección permanente sobre los pasos del presente y las metas de nuestro futuro”.